domingo, 25 de noviembre de 2012

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Egon Schiele






Como esa segunda oportunidad que nunca tuviste, digo, diste. Como la última calada. Como toda esta puta prosa adolescente.

Nada más alejado de quien eras (lo que no sabías) o como te sentiste cuando te diste cuenta de que eras un sexo sucio, un animal que quiere ser inteligente. Que piensa ahora, a pesar de que la cama llama, la noche es fría y el sueño calma ( los dolores que jamás estarás dispuesto a reconocer)
Cada cual con sus complejos más ridículos cuanto más fundados, más creíbles cuanto más se alejan del maquillaje de sábado y los tacones de hierro.
Arrancar sonrisas torcidas. Y toda esa mierda de que algo debí hacer bien para mereceros en mi vida. O sólo soy una prueba más de lo corrupto.



El profesor dice que el fuego no es metáfora y yo tengo miedo de salir ardiendo. De que el calor prenda mis restos. ¿Aún más miedo al deseo?




Fragmentos raros en notas de móvil después de un sábado raro al final de una semana rara. 














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