jueves, 25 de octubre de 2012

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Si no tu brújula, déjame al menos ser tu norte.
(siempre en segunda persona, siempre la orden directa)
Déjame contar sueños hasta dormir a los corderos
pequeños animales.
(siempre mente dispersa o psicopatología adolescente)
Déjame dejar de ser
cuerpo, para pasar a ser inerte
pensamiento de lo posible.












miércoles, 17 de octubre de 2012

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"   Corrían calle abajo juntos, entendiéndolo todo del modo en que lo hacían aquellos primeros días, y que más tarde sería más triste y perceptivo y tenue. Pero entonces bailaban por las calles como peonzas enloquecidas, y yo vacilaba tras ellos como he estado haciendo toda mi vida mientras sigo a la gente que me interesa, porque la única gente que me interesa es la que está loca, la gente que está loca por vivir, loca por hablar, loca por salvarse, con ganas de todo al mismo tiempo, la gente que nunca bosteza ni habla de lugares comunes, si no que arde, arde como fabulosos cohetes amarillos explotando igual que arañas entre las estrellas y entonces se ve estallar una luz y todo el mundo suelta un "¡Ahhh!."  "

Jack Kerouac, En el camino.







Desde el día 9 de Octubre tengo diecisiete años, y me he dado cuenta ahora. Que éstos nadie los predice como dulces.
Julia me regaló un montón de cancionespoemas de Patti Smith, a la que tenía en el punto de mira desde que leí "Éramos unos niños" y me dió la bienvenida a la Generación Beat.
Despues me di cuenta de que ahora tengo cohetes amarillos a los que perseguir, y por eso sonrisasatisfechademediolado.










domingo, 14 de octubre de 2012

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No sé qué está mal. No hay manera de averiguarlo. Si cabeza, pulmones, hígado, corazón. Si torpeza, razones, pasado, poco color.
Acaso un corazón grande demasiado vacío o uno intenso de talla pequeña. Acaso el frío. Otra vez el puto frío.
La retroinspección no sirve para nada, ni los collages de palabras, ni el alcohol ni la hierba.
Ni declinaciones latinas. Ni poesía. Ni templo griego. Ni estratosfera.

sábado, 6 de octubre de 2012

46



Quizá para cuando quieras  alcanzarme haya roto las barreras del sonido. Me haya ido. ¡Chas! Pero no debería avisar ya, de mis futuribles faltas, de mi miedo a asustar (te). Ese "te" como un susurro. Pero aún puedo abrir los brazos, el pecho, a un sinsentido más. A tu contradicción. Puedo pasar sin pintalabios esta noche. Puedo temblar otra  vez, echando de menos algo que nunca tuve. Puedo hacer una lista, de tamaños y colores, formas de todos los errores que ahora quiero ocultar (te). Ese "te" como un susurro.


No escribir versos tristes de noche, acaso de madrugada. Sólo a estas horas puedo evitar el ruido, oir el crujido, pensar en francés. Souhaiter que vous soyez ici avec moi. Souhaiter quelqu'un.