domingo, 8 de julio de 2012

39

Fabien siempre decía que un día el cielo se les caería encima. Cualquier día el cielo se nos caerá encima, ya verás Cloe, nos aplastará, ya verás.


Pero a ella le gustaba la sensación de asfixia de la luna en las noches despejadas; respira tan fuerte que sólo deja ahogo para los demás; el sonido envolvente del silencio sobrecogedor, y la cantidad de anodinas estrellas fugaces que pasan cada día sin que nadie ponga su atención en ellas.


Algún día el cielo llegará, porque le estamos llamando a gritos.

Y con toda la angustia apocalíptica de Fabien, ella soñaba con el día en que quedaran sólo dos palmos de existencia, con tener los omoplatos clavados en la tierra y el cielo a instantes-luz de fundirse con sus ojos.



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