sábado, 9 de junio de 2012

35

Beatriz es un león con una espalda adorable.


Nos atrapaban tiempo y espacio y esas cosas que sin poder ver nos definían. Éramos algo que no podíamos comprender. Puto Kant.
Yo no quería pensar pero a las cinco de la mañana la noche es muy noche, el frío muy frío y caben demasiadas personas en una soledad.
Y se hacía tarde, o temprano. Pero estoy inconexa de nuevo y las letras me vienen grandes. Triste no, porque beso y sonrío. Pero las letras me vienen grandes.






Espero, por mi bien, que esta bruma se irá con los días lectivos y la cafeína acumulada.





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