domingo, 17 de junio de 2012

36

Ata Kandó


Supimos, finalmente, que las herma­nas Lisbon eran en realidad mujeres disfrazadas de ni­ñas, que sabían del amor e incluso de la muerte y que nuestra función se reducía simplemente a emitir una especie de ruido que parecía fascinarlas.
Jeffrey Eugenides, Las vírgenes suicidas.


 Hoy tengo un poco de muerte
dentro,
y así demuestro más que nunca
que me hago en base a un animal.
Tengo un crimen. Tengo el rojo.
Y sólo falta la tiza.
Pero la tiza da fiebre y no me cabe
más enfermedad.

Los de nuestra generación inventaron la poesía donde antes sólo había piel, sudor y sexo. (Acabaré escribiendo en blanco, y en la letra más pequeña del mundo.)




sábado, 9 de junio de 2012

35

Beatriz es un león con una espalda adorable.


Nos atrapaban tiempo y espacio y esas cosas que sin poder ver nos definían. Éramos algo que no podíamos comprender. Puto Kant.
Yo no quería pensar pero a las cinco de la mañana la noche es muy noche, el frío muy frío y caben demasiadas personas en una soledad.
Y se hacía tarde, o temprano. Pero estoy inconexa de nuevo y las letras me vienen grandes. Triste no, porque beso y sonrío. Pero las letras me vienen grandes.






Espero, por mi bien, que esta bruma se irá con los días lectivos y la cafeína acumulada.





domingo, 3 de junio de 2012

34

Pablo Martín en el papel de Woyzeck,
podéis -y debéis- ver la obra el sábado a las 9 en el teatro Victoria, Talavera.


Hubo otros que vinieron antes que nosotros a sembrar el dolor ciego, a poner la sangre a secar en el alféizar. Y yo escribí diarios, modernos sin sentido y poesía adolescente y sigo
sin saber el porqué de "la luna como el filo de un cuchillo ensangrentado". Cuanto más leo, menos escribo, más tacho (de ahí y los exámenes mi ausencia ultimamente).


Cuanto más me acerco a la razón ajena, soy más animal. Cuanto más delicada es la lírica , más demoledores mis sentimientos. Leo a Pizarnik y soy un gato. Veo un ensayo de Woyzeck y soy un gusano. Me arrastro.