miércoles, 7 de marzo de 2012

9

  




Cuando le digo dueles,
esas pocas veces
hablo de dolor.


De falta, de ausencias,
de entrañas rotas.
De clavos ardiendo,
su hierro candente atravesando mi piel.






(de cuándo la filosofía estudió a los monos)

No hay comentarios:

Publicar un comentario